La Burguesía con Ropajes Marxistas, o CJC sobre Gamonal

gamonal_madrid--644x362

 

“La sustitución del Estado burgués por el Estado proletario es imposible sin una revolución violenta.”[1]
Esta frase la dijo Lenin en su afamada obra “El Estado y la revolución”, escrita en el año 1917. En este texto, Lenin nos explica de forma magistral la necesidad de destruir el aparato burocrático-militar del Estado burgués para poder crear a partir de ahí el nuevo Estado proletario, el Estado socialista, que progresivamente irá extinguiéndose conforme los antagonismos de clase vayan desapareciendo, hasta llegar a la sociedad comunista. Pues bien, parece ser que después de casi un siglo de este libro, no se han enterado de esto ciertas organizaciones que se declaran a sí mismas como “comunistas”. En esta ocasión me vengo a referir a los llamados CJC (Colectivos de Jóvenes “Comunistas”), organización de ámbito juvenil cuyo referente es el PCPE (“Partido Comunista” de los Pueblos de España), que recientemente ha publicado un artículo en su órgano de expresión “Tinta Roja” con un título que por lo menos suena bastante atractivo: “Un acercamiento al debate sobre el uso de la violencia y la no-violencia en la lucha popular”
Para empezar, decir que más que un acercamiento, el texto parece más bien un distanciamiento. En este artículo nuestros queridos “tintarojistas” a lo que se dedican es a echar balones fuera aprovechando los últimos acontecimientos de las luchas obreras y populares que se han dado en nuestro Estado, en concreto, la lucha realizada por los habitantes del burgalés barrio de Gamonal. Estos vecinos se dieron cuenta que las vías pacíficas para conseguir la paralización de las obras del bulevar que en su barrio se quería construir eran insuficientes, y tomaron la vía de la lucha violenta como método para frenar las obras y, de hecho, las consiguieron frenar. Pero, de este acto de absoluta y ejemplar resistencia, nuestros “tintarojistas” han querido sacar un artículo, explicando que, si bien esta vía es útil, no es la única vía, ni tan siquiera la vía principal, todo ello dentro de un lenguaje bastante demagogo y poco concreto. Nuestros queridos camaradas han querido venirnos a explicar que ellos no son ni “pacifistas” ni tampoco “terroristas itinerantes”, que ellos han encontrado el sagrado equilibrio entre estas dos posturas del movimiento de masas.
Bien, si esto último es cierto, nuestros queridos compañeros han encontrado el camino hacia la revolución de una manera cuanto menos “novísima”, ya que nunca en la historia de la humanidad se ha dado una revolución como la que ellos predican. Pero bien, pasemos a examinar cómo es la revolución que nuestros camaradas han descubierto y que ha estado oculta para todos los marxistas-leninistas durante siglos. Para ello pasemos a analizar, cómo nuestros “tintarojistas” dan una “magistral lección” de “marxismo” a los que ellos llaman “fetichistas de la violencia”:
“La violencia se ejerce contra personas o bienes con la esperanza de que la clase trabajadora, desorganizada, desarmada ideológicamente y sin ningún contacto con ellos se levantará al observar sus proezas en las pantallas de televisión… la revolución no se prepara acumulando fuerzas sino actuando diariamente contra todas las “manifestaciones” del sistema imperante.”
Me parece curioso que digan que la violencia se ejerce contra “personas” o “bienes” pero ¿qué personas? ¿qué bienes? ¿Es acaso poco legítimo que un vecino de Gamonal que lleva años viendo como su barrio se arruina poco a poco, quedando cientos de familias en la calle en la más absoluta de las miserias, decida ahora quemar un contenedor? ¿Tienen nuestros “tintarojistas” algún tipo de cariño especial por el mobiliario urbano de esa zona? ¿O no será acaso que no capaces tan siquiera de organizar toda esa violencia espontánea que ellos llaman y por eso deciden echar balones fuera y atacarla sin ninguna piedad? Luego estaría bien que nos explicaran qué tipo de personas fueron sobre las que se ejerció la violencia, porque tampoco lo especifican y, que yo sepa, las únicas “personas” sobre las que los vecinos del Gamonal ejercieron la “violencia” fueron unos señores llamados policías, antidisturbios, etc. Es decir, estos vecinos ejercieron su legítimo derecho a la resistenciaante los atropellos y la represión que sufrieron por parte de los perros del Estado fascista español. ¿O hay que recordar todas las detenciones arbitrarias que la policía realizó durante las protestas, llegando a haber varias decenas de presos e incluso dos personas con cargos? ¿Está mal ejercer la resistencia contra todos estos atropellos? Que venga el señor que escribió este artículo y me lo explique, porque yo no entiendo nada. ¿Los comunistas a quién defendemos? ¿A la inmensa masa de trabajadores explotados por el capitalismo o a los antidisturbios? Porque si es a los segundos, señores, yo me bajo del carro.
La segunda parte del texto nos habla de que la revolución se prepara “acumulando fuerzas”. Bien, y yo les pregunto a nuestros queridos periodistas: ¿cómo se acumulan fuerzas? Que yo sepa, la acumulación de fuerzas es parte de un proceso dialético en el cual la fuerza dirigente (el partido comunista) debe ligarse estrechamente a las masas, organizarlas y brindarles todo su apoyo en todas y cada una de las luchas que hagan. Si bien es cierto que muchas de las luchas obreras son espontáneas, lo que no se puede hacer es condenar este carácter espontáneo de las luchas, por muy violento que sea, sino comprenderlo, organizarlo y darle una dirección política, algo que nuestros “tintarojistas” no han entendido ni van a entender jamás. Para ellos, todo lo que vengan de fuera, será espontaneísmo despreciable al cual hay que denigrar, condenar y escupir. Si así pretender ganar a las masas, van por el mal camino. En este sentido hay una frase que siempre me ha parecido muy justa: “El partido debe de estar allí donde estén las masas y organizarlas; si las masas están en la desorganización, el partido debe ir a la desorganización y organizarla”. Este cuento deberían aplicarlo nuestros iluminados camaradas, ya que donde se acumulan fuerzas es en el día a día de la lucha de masas, en la vanguardia de esta, dirigiendo esta lucha en primera línea de batalla, no en la retaguardia escondidos detrás de vuestras banderas y pegatinas.
“No tenemos reparos en recurrir a la violencia cuando esta táctica contribuye al fortalecimiento de nuestra estrategia;por eso estamos al lado del obrero de Gamonal que decide emplear la violencia para resistir a las cargas de la Policía Nacional y criticamos al anarquista que quema un contenedor en una manifestación. No hay contradicción alguna entre una postura y otra.”
Decir que no existe contradicción entre una postura y otra, no quiere decir nada, amigos míos, porque, de hecho, la contradicción existe ¿Condenáis el que un militante anarquista queme un contenedor? ¿Qué pasa si lo quema (como hemos dicho antes) un obrero del barrio de Gamonal que no está organizado en nada? ¿Es igual de condenable? Si al fin y al cabo ninguno de los dos está organizado, ¿qué diferencia hay? ¿que uno se declara anarquista y otro no? ¿no puede haber obreros anarquistas en Gamonal? ¿las acciones de estos anarquistas es espontánea pero la del obrero desorganizado no? Que alguien me explique esto también, por favor.
Decía Lenin: “No son las acciones de guerrillas las que desorganizan el movimiento, sino la debilidad del Partido, que no sabe tomar en sus manos tales acciones.”[2] Y esto mismo es lo que nuestros queridos “tintarojistas” no han entendido. Las acciones de guerrilla urbana en este caso y demás no son malas, ni desorganizan al movimiento de hecho; estas respuestas son naturales por parte de la clase obrera, sobretodo ante la represión y las condiciones de miseria que el Estado capitalista español les impone. Los obreros llegan a un punto en el que no pueden más, estallan y pasan a la ofensiva de manera desorganizada y espontánea. Pero el problema no está en que el obrero pase a la ofensiva, el problema es que los que se llaman a sí mismos “partido comunista” como nuestro aclamado PCPE no sepan organizar esta ofensiva y se dediquen a decir que estos métodos violentos son obra de individualistas, blanquistas, espontaneístas, anarquistas y una larga ristra más de adjetivos… Si eres el partido, tienes que saber organizar estos momentos de ofensiva y de actividad violenta de las masas y darles una dirección política, pero al parecer a nuestros “tintarojistas” esto no les importa demasiado y pasande darle importancia a una cuestión que es fundamental.
Con todo este párrafo lo que vengo a concluir es que a los CJC les parece muy bien si tal vez un obrero de un CUO decide quemar una papelera. Sin embargo, si lo hace una persona de otra organización o simplemente un obrero que está harto de la situación y que no milita, les parece un pecado, un ataque contra el movimiento revolucionario. ¡Y encima lo condena! Todo un ejemplo revolucionario el que nos dan nuestros CJC.
Sigamos pues con el resto del artículo:
“A riesgo de despertar críticas airadas de los fetichistas de la violencia, diremos que para nosotros es preferible una manifestación pacífica con miles de obreros a un altercado violento protagonizado exclusivamente por gente politizada.”
Esta es una de las partes en las cuales más se retratan. Para ellos, sacar a miles de obreros a las calles en una manifestación les parece la cosa más sencilla del mundo, y fácil de hacer además. Es tan fácil que no les es necesario ni que los obreros estén politizados: los obreros salen por su propia moral cristiana en manifestación, no salen debido a su conciencia política para conseguir un fin político, claro que no. Los CJC tienen un concepto curioso de lo que significa el movimiento revolucionario. Ellos no intentan politizar a la gente; ellos sólo quieren sacar una multitudinaria manifestación a la calle para hacerse la foto y, después, vuelta para casa. Creo que no hace falta aclarar que nosotros los marxistas preferimos siempre la calidad antes que la cantidad y que, además, nuestra finalidad es dar un sentido político a las luchas obreras (politizar a los obreros). Se ve que el PCPE prefiere sacar 3000 personas a las calles sin politizar, simplemente por el mero hecho del movimiento por el movimiento. Ellos no persiguen un fin como perseguimos los marxistas, ellos sólo persiguen el movimiento, las manifestación llenas de gente que van dando vueltas sin sentido por toda la ciudad, como si de zombies se tratara. ¡Qué curiosa es la línea política de los CJC! ¿He oído Bernstein?
“Aún seguimos preguntándonos cómo logran algunos de estos izquierdistas, aquellos que no se casan con la tradición libertaria pero sí actúan como si fuesen parte de ella, reivindicar la revolución de octubre de 1917 si ésta se logró prácticamente sin muertos.”
¿Es necesario decir que esto es una absurda memez? ¿En serio alguien que haya leído esto se lo toma enserio? En fin, se habla de hasta de 5 millones de muertos en el bando del Ejército rojo durante la guerra civil rusa, sólo durante la guerra civil rusa, sin tener en cuenta todos los acontecimientos de la revolución de octubre y demás. Debe ser que, para los CJC, 5 millones de heroicos combatientes soviéticos les parecen pocos y no les importan demasiado. Tal vez hay que explicarles las diferencia entre muchos y pocos, porque no la han entendido bien, quien sabe. De igual forma no voy a profundizar más en este tema porque me parece que este argumento se cae por su propio peso. Por cierto, los primeros que empezaron a dar una visión de la revolución rusa como una revolución pacífica y sin apenas muertos, fueron los jruschevistas ¡Qué embarazoso!
Citemos de nuevo a Lenin si les parece:
“En toda guerra, cualquier operación lleva un cierto desorden a las filas de los combatientes. De esto no puede deducirse que no hay que combatir. De esto es preciso deducir que hay que aprender a combatir. Y nada más.”[3]
¿Bien, algo más que decir? ¿Señores de CJC el problema es de las personas que combaten al sistema, o de ustedes que no son capaces de aprender a combatir?
Otra vez:
“Cuando veo a socialdemócratas que declaran arrogante y presuntuosamente: nosotros no somos anarquistas, ni ladrones, ni bandidos; estamos por encima de todo eso, rechazamos la guerra de guerrillas, me pregunto: ¿comprenden esas gentes lo que dicen?”[4]
¿No les recuerda extrañamente la posición que los CJC mantienen a la visión socialdemócrata que Lenin está criticando en este ocasión? Será que la nueva revolución que los señores de los CJC han encontrado y que permanecía oculta ¿Es acaso el mismo concepto de revolución que tenían estos socialdemócratas rusos condenadores de la guerra de guerrillas? En efecto, podemos concluir que sí, que esto es así y que es totalmente justa esta afirmación.
Por tanto, y para ir concluyendo, porque sé que el artículo ya se ha hecho bastante extenso, me gustaría decirles a nuestros “tintarojistas” que sacar de contexto frases y demás sin entenderlas y sin darles un fundamento político, y sin aplicarlos a la realidad concreta, no sirve de nada, pues son sólo frases al fin y al cabo. Como decía Lenin, los marxistas debemos saber adaptarnos a los métodos de lucha existentes del momento concreto en el que desarrollemos nuestra tarea política y en estos momentos ese tipo de lucha en el Estado fascista español, si quiere ser consecuente, debe de ser realizada de manera clandestina, y orientada a dirigir un movimiento político de resistencia independiente del Estado, puesto que, en la época que nos ha tocado vivir, el Estado jamás nos dejará acumular fuerzas de manera pacífica y legal, como ya tantas y tantas veces nos ha demostrado. Sólo hay que echar un vistazo a nuestro código penal encontrarte leyes como “La ley de partidos” o las distintas “Leyes antiterroristas”, u ojear nuestro pasado más reciente con el terrorismo de Estado para darte cuenta de que la realidad que nos ha tocado vivir. La tarea de organizar la revolución, es muy distinta a la tarea de los bolcheviques en el 1917, ya que es una tarea mucho más ardua y complicada, que posee en nuestro caso un carácter prolongado.En nuestra realidad concreta, el método de lucha no puede ser legal como nuestra propia experiencia demuestra. Por mucho que que nuestros amigos del CJC se empeñen en decirlo. Pero, en fin, esto es lo que pasa cuando unos filisteos que se hacen pasar por comunistas, intentan entrometerse en los asuntos de los verdaderos revolucionarios profesionales, es decir, de los comunistas.
¡Ah, por cierto! ¡Casi se me olvidaba! Sobre el tema de Blanqui, solamente decir que para ser una persona totalmente desconocida por las masas, tuvo uno de los entierros mas multitudinarios que se recuerdan y consiguió llegar a ser diputado, aun estando en la cárcel, siendo elegido por las masas populares francesas. Así que, si Blanqui apenas era conocido, también creo que sería correcto concluir que el PCPE ni tan siquiera existe, pero eso es otro debate. Señores de CJC, que una cosa es criticar el blanquismo y otra cosa es falsear la historia, aunque, bueno, por otro lado, lo de falsear la historia es algo que ustedes y su partido saben hacer bastante bien.
José Guillén.
Notas:
[1] Lenin: El Estado y la revolución- Capítulo I / Apartado IV: “La extinción del estado y la revolución violenta” Edición: http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/estyrev/
[2] Lenin: Guerra de Guerrillas- Capítulo III / Párrafo VII Edición: http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1900s/30-ix-06.htm
[3] Lenin: Guerra de Guerrillas- Capítulo III / Párrafo X Edición: http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1900s/30-ix-06.htm
[4] Lenin: Guerra de Guerrillas- Capítulo III / Párrafo XI Edición: http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1900s/30-ix-06.htm
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s