Discursos para la transición “democrática” (2ª Parte)

Constitucionde1978aguilafascista

 

JUAN CARLOS A NIXON:
“España admira, sobre todo, de los Estados Unidos, sus virtudes morales. Sois el país de la libertad y de la eficacia, al que en estos momentos de la Historia corresponde desempeñar un papel decisivo en el mundo libre. Podéis tener la seguridad de que mi patria, cargada de historia, que ejerció durante tanto tiempo un liderazgo al que se entregó hasta desangrarse, comprende y aprecia en todo su valor los esfuerzos de esta gran nación y comparte plenamente vuestros ideales de justicia…”
(26 de enero de 1971, Washington)
DISCURSO DE FRANCO EN LAS CORTES SOBRE LA MONARQUIA:
“Las Cortes al sancionar la propuesta refiere a la proclamación de Juan Carlos como sucesor a la Jefatura del Estado a título de Rey), consagraron el desarrollo normal de un proceso previsto en nuestras leyes que, robusteciendo el principio de unidad, asegura con la continuidad la firme estabilidad de nuestro sistema. De esta suerte, al cumplirse las previsiones sucesorias se instaurará en su día la Corona en la persona del Príncipe de España, entregado a nuestro Movimiento y que tantas pruebas de lealtad y servicio nos viene dando. Aquel hecho decisivo… deja atado y bien atado el futuro de nuestra Patria irreversiblemente orientado en el camino de la grandeza, de la
justicia y de la libertad”.
(Sesión de apertura de la X Legislatura, 18-11-1971)
JUAN CARLOS AL CONSEJO DEL REINO:
“Vuestra lealtad debe transcender más allá de la persona que ocupe el puesto de Jefe del Estado, para servir al bien común, razón de ser de la institución, que en definitiva, asegura la continuidad y la permanencia de todo lo que es fundamental para España… Muchas personas en la actualidad tienen honda preocupación ante la evolución que el mundo experimenta y que trastoca un tanto el orden establecido, considerando que ya no son válidos los esquemas anteriores. Sin embargo existen las respuestas adecuadas para los problemas que se planteen, en nuestra organización y en nuestro sistema. La tarea de edificar un mundo mejor es de todos, pero la responsabilidad de preparar los cauces adecuados para canalizar lo que es aprovechable de esta evolución, es de aquellos que la Providencia ha querido que fuesen llamados a desempeñar los puestos fundamentales en la dirección de las naciones. Hemos de tener en cuenta que hay valores permanentes que son y serán inmutables, y formas cambiantes que deben adaptarse a lo que más convenga a la sociedad”.
(Madrid, 6 de enero de 1972)
MONARQUÍA DEL MOVIMIENTO (Gabinete de Estudios de Prensa del Movimiento):
“La continuidad de nuestro régimen político, así (se refiere al nombramiento de Juan Carlos como Sucesor a título de Rey), encontraba su mejor garantía de proyección hacia el futuro. Cabe decir, en esta línea, que el proceso que se puso en marcha el 18 de julio de 1936 alcanzó su plena madurez el 22 de julio de 1969, es decir a sus treinta y tres años de vida. Una cifra verdaderamente simbólica… Queda nítidamente claro pues, el origen de dicha legitimidad, el cimiento de la Monarquía que se instaura institucionalmente, con plena y total adecuación a lo que dispone nuestras leyes de máximo rango, a lo que define la realidad española del presente y a lo que respaldó con fervor masivo nuestro pueblo. La Monarquía del Movimiento Nacional es, así, un hecho feliz y sólidamente cimentado. No se trata de volver a sistemas pasados, sino que se crea una forma política nueva y prometedora; nace con la garantía y el compromiso de continuar una tarea que fue en principio de salvación histórica y es hoy de estabilizar los logros conseguidos y de multiplicarlos en los cauces del sistema de cara al mañana, y acepta una representatividad que se produce de manera genuina, pero natural y efectiva y el sentido de la participación popular que se deriva de aquella…”
(Editoriales de la Prensa del Movimiento en el tercer aniversario de la instauración de Juan Carlos, 1972)
LA MONARQUIA Y EL 18 DE JULIO (Gabinete de Estudios de Prensa del Movimiento):
“El Movimiento Nacional, guiado por Franco y constituido por el pueblo en marcha, alumbró una nueva Monarquía, como forma de Estado, para hacer posible la continuidad y permanencia de ese especial ‘modo de hacer política’ descubierto por el propio Movimiento. Así, ha de entenderse que Monarquía -nueva Monarquía- y Movimiento Nacional van a entrar en una simbiosis que puede dar al país días de verdadero acierto histórico. De esto se deduce que la Monarquía implantada por Franco arranca de unas realidades que por ser consecuencia de la doctrina y la acción del Movimiento Nacional son también obra y sustancia del pueblo… La decisión de las Cortes es claro que nacía del convencimiento pleno de que el país estaba ante una novísima ‘realidad monárquica’, ante una Monarquía de moderno cuño, cuya virtud operativa habría de nacer de su carácter de ‘instaurada’, no repetida, no restaurada, hija de la voluntad y de los Principios del 18 de julio. ‘Monarquía del Movimiento Nacional’, como la definió Francisco Franco. Ha de verse pues, en el futuro como Monarquía y Movimiento se conjugan, se benefician, siendo aquella indeclinablemente fiel -como garantía de permanencia- a cuanto entraña, defiende y define el Movimiento, y siendo éste a su vez fiel en mantener a la Monarquía libre y pura de viejas carcomas, de penetraciones banderizas y de interpretaciones estériles. ‘Monarquía del Movimiento Nacional’ es, ha de ser, en definitiva, un instrumento histórico para proyectar hacia el futuro con toda su capacidad dinámica y creadora la acción revolucionaria del Movimiento”.
(Editoriales de la Prensa del Movimiento en el tercer aniversario del nombramiento de Juan Carlos, 192)
DISCURSO DE SUAREZ A LAS CORTES:
“En esta hora de esfuerzos comunes y de compromisos colectivos, es particularmente digno de destacar que una ley pensada para la libertad y concebida corno un importante instrumento para la democracia, haya encontrado en las Cortes españolas la oportunidad para su mejora. El gobierno desea hacerlo constar como muestra y prueba evidente de que el proceso de reforma es posible desde nuestras instituciones… Nuestro pueblo clamaba por la justicia y este Estado alcanzó techos de justicia social que jamás se habían siquiera soñado… Se trata también de desarrollar con congruencia el sistema que servimos, en camino hacia la democracia… El derecho de asociación desarrolla la legalidad vigente. Nuestra afirmación y nuestro empeño, señorías, son de lealtad histórica. Conservar el patrimonio heredado, pero enriquecerlo y dar respuesta a las exigencias de evolución que la sociedad reclama y la legalidad permite… Está naciendo, gracias al estímulo de la Corona y gracias a la capacidad de impulsión del sistema, una democracia moderna… Pensar a la altura de 1976 que la eficacia transformadora del sistema no ha sido capaz de fundar sólidas bases para acceder a las libertades públicas, es, señorías, tanto como menospreciar la gigantesca obra de ese español irrepetible al que siempre debemos homenajes de gratitud y que se llamaba Francisco Franco… Señorías: esa pugna es la que nos disponemos a librar si el derecho de asociación política no es reconocido, no es amparado y no es propiciado desde la legalidad que vosotros representáis… En las actuales circunstancias es indispensable, precisamente para conseguir una sociedad civil más auténtica y fuerte, abrir el camino legal a la pluralidad que vemos existente en la práctica. El Gobierno piensa, en suma, que, una vez lograda la solidez del Estado y superados los tiempos en que era forzosa la restricción de algunos derechos, la integración no puede darse sin libertad política… Vamos, en definitiva, a ordenar unas reglas de participación de tal forma que la ilegalidad sólo afecta a quienes juegan a la subversión… El reconocimiento de la libertad de asociación sólo es posible si se acepta en el contexto de la reforma… Hasta el 20 de noviembre de 1975, el pueblo español había delegado su capacidad de decisión en Franco, cuya gigantesca obra era el mejor argumento para esa confianza”
(Ante las Cortes el 9.6.1976 siendo Secretario General del Movimiento, en la presentación del Estatuto de Asociación Política)
Recogido de la revista CRASH nº 7, de mayo 1979
¿Se entiende ahora mejor de qué se trató la transición?

 

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