El Ataque de Kruschev a Stalin y el M-L no era Nuevo

Kruschev dijo: “¡Ah! Si Stalin hubiese muerto tan sólo diez años antes!”Como todos sabemos, Stalin murió en 1953; diez años atrás habría sido 1943, el mismo año en que la Unión Soviética comenzó su contraofensiva en la Gran Guerra Patria. En ese momento, ¿quién quería que Stalin muriese? ¡Hitler!
No es algo nuevo en la historia del movimiento comunista internacional que los enemigos del marxismo leninismo difamen a los dirigentes del proletariado y traten de socavar su causa meduante el uso de proclamas del tipo de “la lucha contra el culto a la personalidad”. Es un truco sucio que el pueblo ha calado hace tiempo.
En el período de la Primera Internacional, el intrigante Bakunin utilizó un lenguaje similar para denostar a Marx. En un primer momento, para ganarse la confianza de Marx, le escribió, “soy su discípulo y me siento orgulloso de ello”. Más tarde, cuando fracasó en su artero propósito de usurpar la dirección de la Primera Internacional, insultó a Marx y dijo:“como alemán y judío, es autoritario de la cabeza a los pies” y lo tildó de“dictador”.

En el período de la Segunda Internacional, el renegado Kautsky empleó un lenguaje similar para denostar a Lenin. Difamó a Lenin comparándolo con “el Dios de los monoteístas”, que había reducido el marxismo “a la condición no sólo de religión de Estado, sino de fe medieval u oriental”.

En el período de la Tercera Internacional, el renegado Trotsky utilizó, de modo similar, ese lenguaje para denostar a Stalin. Dijo que Stalin era un “tirano” y que “la burocracia estalinista ha creado un repugntante culto al líder, atribuyendo a los dirigentes cualidades divinas”.

La moderna camarilla revisionista de Tito también empleó palabras similares para denostar a Stalin, diciendo que Stalin era el “dictador” de“un sistema de poder personal absoluto”.
Es evidente, por lo tanto, que la cuestión de la lucha “contra el culto a la personalidad” planteada por la dirección del PCUS se remonta a los Bakunin, Kautsky, Trotsky y Tito, todos los cuales la emplearon para atacar a los líderes del proletariado y socavar el movimiento revolucionario del proletariado.
Los oportunistas en la historia del movimiento comunista internacional fueron incapaces de negar a Marx, Engels o Lenin difamándolos, como tampoco es capaz Kruschev de negar a Stalin difamándolo.
Como señaló Lenin, una posición privilegiada no garantiza el éxito del a difamación.
Kruschev puede utilizar su posición privilegiada para remover el cuerpo de Stalin del Mausoleo de Lenin, pero por mucho que lo intente, jamás logrará borrar la gran imagen de Stalin de las mentes del pueblo soviético y de los pueblos del mundo.

Extracto de SOBRE LA CUESTIÓN DE STALIN, por los departamentos editoriales de Renmin Ribao (El Diario del Pueblo) y Hongpi (Bandera Roja). 13 de Septiembre de 1963

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s