Las bobadas de Pérez-Reverte sobre la guerra civil

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David Becerra

 

Cuando Gulliver naufraga en Lilliput y con el tiempo llega más o menos a integrarse en la vida social de ese pueblo habitado por seres diminutos, se sorprende al descubrir que esas personas en apariencia inofensivas se encuentran en guerra permanente con sus iguales que viven en una isla vecina, en Blefuscu. El enfrentamiento tiene su causa en el modo en que cascan los huevos: unos deciden hacerlo por la parte gruesa, mientras que los otros lo hacen por la parte superior del huevo, más estrecha. A los ojos de Gulliver, el motivo que desencadena la guerra resulta absurdo. Como absurdas -extrapola el lector- son todas las guerras; las causas son siempre ridículas en comparación con las nefastas consecuencias de un conflicto bélico.

Sin embargo, lo que no cuenta la novela de Jonathan Swift es que seguramente si Lilliput se enfrenta a Blefuscu no es por la forma de cascar los huevos; la causa se encontraría en la necesidad de conquistar el territorio vecino y expoliar sus riquezas. Los huevos no son más que el pretexto para iniciar la guerra, el discurso ideológico -o la trampa- que toda clase dominante requiere para legitimar una guerra. Las guerras no son absurdas; al contrario, son siempre políticas.

‘La Guerra Civil contada a los jóvenes’, de Arturo Pérez-Reverte -publicada por Alfaguara e ilustrada por Fernando Vicente-, les hace a sus lectores la misma trampa que los liliputienses le hicieron a Gulliver. Despolitiza la Guerra Civil convirtiéndola en un absurdo, como si el pueblo español, en guerra constante contra sí mismo, hubiera iniciado una guerra por su vocación sempiterna de no saber convivir en paz. La Guerra Civil se describe como un absurdo, como si en vez de causas políticas –la agresión del fascismo contra un Gobierno legítimo y democrático– encontrara su motivo en la forma de cascar los huevos.

Una guerra fratricida

‘La Guerra Civil contada a los jóvenes’ nos habla de un absurdo -no de un conflicto histórico. Desde el prólogo mismo se encarga su autor de desplazar cualquier lectura histórica -política y social- de la guerra a favor de un relato fratricida de la misma. “Todas las guerras son malas, pero la guerra civil es la peor de todas, pues enfrenta al amigo con el amigo, al vecino con el vecino, al hermano contra el hermano”. No hay conflicto político, simplemente un enfrentamiento entre hermanos, supuestamente iguales.

Como decía el filósofo español -exiliado en México- Adolfo Sánchez Vázquez, “al presentar la guerra como una guerra entre hermanos, igualmente brutales o igualmente nobles, como si los agresores y los agredidos, los verdugos y las víctimas, fueran igualmente culpables o inocentes, se pretende ocultar que la sangrienta Guerra Civil le fue impuesta al pueblo español por el fascismo nacional y extranjero, y que aquel, al resistir la agresión en las condiciones más desventajosas, no hacía más que cumplir con lo que su dignidad exigía”. El relato fratricida borra, pues, las verdaderas causas que determinaron el conflicto y asimismo diluye las responsabilidades de los autores de la barbarie al presentar la guerra como un enfrentamiento entre hermanos.

Del mismo modo, se subraya en el libro que la guerra dio lugar a los llamados “móviles personales”, esto es, que “bajo pretextos políticos se realizaron robos y solventaron venganzas personales”. Estamos de nuevo ante un intento de mostrar la Guerra Civil como un conflicto despolitizado donde los hechos no sucedieron por cuestiones políticas sino que fue un escenario donde se escenificaron rencillas personales, protagonizas por personajes movidos por el odio y el rencor. Llama la atención que en un libro tan breve como este, se conceda tanta importancia a sucesos que, como señala el historiador José Luis Ledesma, “no parece que puedan explicar toda, ni siquiera una parte considerable, una violencia que solo era posible en el marco de la guerra”. ¿Por qué -tendremos que preguntarnos- no se habla de las causas políticas, que fueron las que en verdad desencadenaron la guerra, y sí el libro se detiene en estos anecdóticos crímenes personales? Parece que subyace un interés por borrar la historia de esta historia.

La Guerra Civil tuvo sin duda ese componente fratricida que enfrentó a familias, hermanos, padres e hijos, e incluso a vecinos; pero su lectura no puede reducirse a eso. No se puede negar que, en la guerra, participaron sentimientos como el odio o la venganza, y deben reconocerse como síntomas del conflicto, pero no como elementos determinantes que lo originan. Confundir las causas con las consecuencias, lo determinante y lo determinado, puede provocar un falseamiento total o parcial de la historia. Y eso sucede en ‘La Guerra Civil contada a los jóvenes’ de Pérez-Reverte.

Visión teleológica de la República

El libro de Arturo Pérez-Reverte reproduce una visión de la República que coincide sobremanera con la que se encargaron de edificar los historiadores revisionistas -y mucho antes, los mismos ideólogos del franquismo. La República se define en el libro de Reverte como sinónimo de caos, de inestabilidad, de conflicto constante en las calles. Todo ello para justificar “la confrontación inevitable”. Según su descripción, la República estaba condenada a desembocar en una guerra civil. La descripción de la República se hace desde su final; se ofrece en el libro una definición teleológica que borra la sustancialidad o la autonomía histórica del periodo republicano -que solo existe para explicar la guerra, reduciendo la República a mera causa o antecedente.

Cuando se hace crítica literaria -y acaso no otra cosa se debe hacer ante un libro de historia que en el fondo no hace más que ofrecer una ficción de lo que fue la Guerra Civil-, es más importante leer los silencios que las palabras escritas. En el silencio se puede observar el compromiso del texto con el poder.

En ‘La Guerra Civil contada a los jóvenes’, llaman la atención sus múltiples -y significantes- silencios. De la misma manera que el libro se detiene a presentar el periodo republicano como un estado de caos permanente, no dice ni una sola palabra de sus logros y reformas. Ni reforma agraria, ni voto femenino, ni reforma educativa aparecen en el libro. Ni una palabra.

Poner silencio sobre este asunto no solo contribuye a que el lector desconozca la verdadera historia de la República, sino que además sirve al autor para presentar la Guerra Civil como ese absurdo que se propone presentar: Reverte no muestra el golpe de Estado como una reacción de la oligarquía ante las reformas republicanas, sino como el resultado de una tensión entre “dos fuerzas enfrentadas” -quienes no se sabe muy bien por qué se enfrentan-  que, por medio de un relato equidistante que sobrevuela todo el texto, se reparten las responsabilidades entre los dos ‘bandos’. Pero, hay que recordarlo una vez más, la República no era un bando, sino un Gobierno legítimo y democrático. Entre víctimas y verdugos no hay simetría.

El final feliz de la transición

La importancia que el libro concede a la República no se la concede sin embargo al franquismo. Suele ocurrir en muchos libros sobre la Guerra Civil, que incluyen en un mismo volumen República y guerra, en vez de hacer lo que sería más oportuno: Guerra Civil y franquismo -donde sí existe una relación inmediata de causa/efecto. Los efectos sobre el imaginario colectivo son evidentes: se vincula la Guerra Civil -y las connotaciones negativas que carga el conflicto- con la República y no con el franquismo. La estructura de un libro -y la distribución de sus temas-  nunca es inocente.

Reverte apenas se detiene a explicar la dictadura. Salta rápidamente de la Segunda Guerra Mundial y de la existencia del maquis a la modélica transición. El libro termina con un final feliz protagonizado por dos grandes hombres -el rey Juan Carlos y Adolfo Suárez- que con grandes gestos decidieron traer la democracia a España. “España -dice Reverte- se convirtió en una monarquía parlamentaria por decisión personal del rey Juan Carlos”. Ni una palabra más, ni una sola referencia a las luchas y a la resistencia del pueblo español que sufrió torturas y cárceles por pretender conquistar la libertad y la democracia; ni una sola palabra a los héroes anónimos que, desde las calles y la clandestinidad, hicieron posible que la correlación de fuerzas cambiara para que el régimen no pudiera perpetuar su poder. Esos personajes anónimos son borrados de la historia para convertir en héroe al monarca que heredó del dictador la jefatura del Estado y que juró fidelidad a los principios del Movimiento.

La desconfianza hacia los jóvenes

El libro de Reverte sobre la guerra civil está dirigido -lo dice el subtítulo- a los jóvenes. Parece que Reverte anda, de un tiempo a esta parte, preocupado por la adquisición de conocimiento de los jóvenes. Sin embargo, más bien parece que lo que pretende es limitar su conocimiento. Hace un año presentó a los jóvenes una edición recortada de ‘El Quijote’ (que analizamos aquí). Inquieta la visión que pueda tener Pérez-Reverte de los jóvenes. A juzgar por el estilo de su texto, pareciera que cree que son limitados, incapaces de leer textos complejos, con una extensión mayor que los 600 caracteres que, más o menos, ocupa cada uno de los 30 capítulos del libro. Se intuye, en esta obra, a un autor que desconfía de la inteligencia de sus lectores. Y, cuando eso ocurre, el peor beneficiado es siempre el libro.

Por otro lado, el libro no cumple su función didáctica. El libro habla de grandes acontecimientos que tuvieron lugar en el transcurso de la guerra -desde el caso Unamuno, hasta Guernica, pasando por algunas de las batallas clave, como la de Brunete o la del Ebro-, pero nunca se indican las fechas. El lector tiene que acudir a los anexos del libro y consultar la cronología para poder ubicar en el tiempo histórico lo que está leyendo.

La historia desaparece de este ensayo histórico. Pero no es un descuido. Forma parte del proyecto de deshistorizar la Guerra Civil. Al borrar las huellas históricas -las causas políticas y sociales que determinaron la existencia de la guerra-, el lector saca la conclusión de que los españoles se mataron por una causa absurda y ridícula como es la de cascar un huevo por su parte ancha o estrecha. Pero la Guerra Civil no fue eso, sino un golpe de Estado fascista que reacciona contra las reformas -esas que no aparecen- que puso en marcha un Gobierno legítimo durante la República. Arturo Pérez-Reverte nos ha hecho trampa como le hicieron a Gulliver: nos oculta el verdadero móvil que hay detrás de una guerra. Puede parecer que una guerra es absurda y que no es posible encontrar explicación a la misma; pero sí es posible encontrarla, simplemente hay que tener voluntad de querer hacerlo. En la historia, no en los huevos.

La lucha de las mujeres republicanas contra el franquismo

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Valentina Lizalde quedó viuda con dos hijos después de que su marido, albañil, fuera fusilado junto a otros vecinos por “pertenecer al Frente Popular”. Por si fuera poco, tras su muerte, fue multada con mil pesetas en virtud al artículo 15 de la mayor legislación de incautación del franquismo, la Ley de Responsabilidades Políticas de 1939.

Valentina envió una carta al presidente de la Comisión de Incautaciones negándose a pagar la multa impuesta y denunciando abiertamente el discurso de justicia social de Falange: “Bastante tengo con preocuparme de buscar [recursos], lavando ropa para familias particulares y haciendo recados, con los que poder dar a mis pequeñuelos un trozo de pan y ver que mi humilde hogar tenga algún día lumbre, cosas que no siempre consigo en la cantidad necesaria, y por lo que, contra las disposiciones de nuestro invicto caudillo, en mi casa existen días sin pan y también en mi hogar días sin lumbre”.

La resistencia que se reconoce y se ha integrado en el imaginario colectivo es la abordada en singular y con mayúsculas, lo que nos coloca frente a frente con un análisis eurocéntrico y androcéntrico: es héroe de la resistencia el hombre militante que se va a Europa a luchar con las armas contra el fascismo, pero no es ni heroína ni resistente la mujer que permanece en su pueblo y se niega a pagar las multas que le impone un régimen considerado ilegítimo.

Es importante no olvidar que para el proyecto político de Franco la “contrarrevolución de género” era una prioridad. De hecho, la dictadura puso en marcha numerosas normativas de carácter específicamente antifeminista para la patologización y fiscalización de las vidas de las mujeres, así como medidas de violencia explícita, implícita y simbólica para su control social. Pero la actitud de las mujeres estuvo lejos de ser la de meras receptoras del modelo. La historia desde abajo del franquismo así nos lo muestra.

Las estrategias de resistencia de mujeres tuvieron como objetivo principal minimizar en su día a día la apropiación del poder sobre sus vidas. En la recuperación de la dignidad material se produjeron todo tipo de acciones para lograr una cierta autonomía. Por ejemplo, reapropiarse de los recursos materiales de los que habían sido despojados a través de la aplicación de diversas medidas, entre las que se encuentra la Ley de Responsabilidades Políticas.

Estas resistencias incluían la reocupación de sus casas cuando habían sido incautadas, el cultivo de sus campos cuando estaban embargados, o auténticas luchas titánicas para que la máquina de coser, el instrumental médico o el utillaje agrícola les fueran devueltos. Es interesante pensar que, en Aragón, de los veinte millones de pesetas exigidos en forma de multas a la población vencida, sólo tres millones y medio se saldaron, en buena parte gracias a los mecanismos de dilación y de­so­bediencia civil de las víctimas de la Ley de Responsabilidades Políticas.

El propio discurso de género franquista que les relegaba al ámbito doméstico y privado fue revertido, como en un juego de espejos, y transformado en arma mediante la cual defender una conciencia femenina que ensalzaba su papel como administradoras del hogar y priorizaba el derecho a la vida y al pan ante las imposiciones de la Ley.

En agosto de 1940, y sin que se hubiera todavía celebrado el consejo de guerra que la mantenía presa, María Bordonaba, analfabeta de 28 años y acusada de ser una “mujer peligrosa para el régimen actual”, escribió al Auditor de Guerra gracias a la ayuda de Flora Mateos, una de las muchas mujeres que ejercieron de escritoras delegadas en pueblos y cárceles. En la carta pedían la libertad atenuada de Bordonaba para poder atender a sus “hijitos” y a su “salud quebrantada”. Concedida la libertad provisional, pedía su traslado a Zaragoza, con sus niños, “para dedicarse a trabajos domésticos para cuidar a su familia y socorrer” a su marido.

Precisamente la emigración a las ciudades permitía la búsqueda de trabajos informales como el servicio doméstico, la hospedería, la limpieza de ropa y edificios, o el cuidado de personas, así como el tránsito de los márgenes de la Ley formando parte del mercado negro local, o practicando la prostitución, pero también llevando a cabo hurtos y estafas.

Otra vertiente de estas resistencias fue la escritura, un mecanismo clave que supuso para las mujeres la posibilidad de reivindicar su voz y su propia visión de los acontecimientos, dejando además para la Historia no pocos relatos que unían testimonio con conocimiento y conocimiento con denuncia. Mediante cartas a las autoridades, plasmaban ante los más altos tribunales relatos de ilegalidad, rapiña y saqueo donde tanto ellas como sus familias eran víctimas de los hechos, o denunciando violaciones por parte de patronos, o la violencia de guardias civiles y falangistas.

Además, dejaban constancia de que la legislación franquista venía acompañada del enriquecimiento y la reposición en el poder de personas provenientes de un mundo de privilegios económicos y sociales, mientras dejaba en la indigencia a la mayor parte de la población.

En tanto que supervivientes de la guerra y agentes de memoria, la labor de no pocas mujeres durante la posguerra puede considerarse pionera de la hoy conocida como memoria histórica. Las denuncias de las viudas e hijas de republicanos destaparon la verdad de los eufemismos franquistas, desafiando la versión oficial y descubriendo dónde estaban los cuerpos de los “desaparecidos” que la sublevación había dejado tras de sí y quiénes fueron sus verdugos.

Historiar la resistencia de las mujeres al franquismo es una cuestión de género, pero también de construcción de ciudadanía. Al incorporar estas experiencias al imaginario colectivo, a los tejidos culturales más invisibles, reclamamos este patrimonio como asunto de todas y todos, y nos reivindicamos como sujetos, también en lo que respecta a la resistencia al poder.

Las mujeres denunciaron cómo la guerra y el enriquecimiento que de ella surgía había sido una opción planea­da desde arriba y ejecutada a nivel local por agentes conocidos. Dejaban así constancia del enriquecimiento que acompañaba a la incautación de bienes de particulares vencidos en la guerra, cuyo patrimonio iba a parar a manos de las fuerzas vivas, solidificando un mundo de privilegios económicos para los colaboradores del nuevo Estado en su tarea represiva… Entre los testimonios, el de una mujer, llamada Fermina Larraga, que describía al mínimo detalle cómo un grupo de gente armada del pueblo “que se dijeron falangistas” se llevaron de su establo cuatro vacas, seis ocas, diez gallinas “porque se incautaba de las mismas el Estado”. De aquella requisa “no les dieron justificante o recibo de clase alguna”.

En el ambiente de la dictadura, estas mujeres debían pasar desapercibidas a ojos del régimen. Para que sus técnicas fueran exitosas, el régimen debía encontrar en ellas todo el elenco de virtudes políticas y morales que el nacionalcatolicismo franquista llevaba por bandera. Por eso, la protesta de estas mujeres no era siempre y en todo caso abierta. Es significativa la gran cantidad de mujeres que en el pueblo de Caspe (Zaragoza) escribieron defendiéndose con las mismas palabras ante acusaciones también similares. Magdalena Dolador, Pilar Lacarta, Antonia Piera, María Poblador, Lucía Rafales y Benita Sorrosal compartieron un texto común para defenderse de sus cargos de“transgresoras”. Reproducimos, poniendo entre corchetes las variaciones entre unos y otros pliegos: “(…) tanto por su sexo, como por su estado de viuda [tanto por su sexo, edad y estado; y de salud], como por su falta de instrucción, nunca ha tenido la menor intervención en política [de la cual no entiende lo mas mínimo y que la tenía sin cuidado; ni cosas sindicales; sin que se haya metido nunca en política, ni pueda ser considerada como revolucionaria], no se ha ocupado de otra cosa que de las atenciones de su hogar [sin haber desarrollado otras actividades que las de su casa; de las faenas de su casa]; más que de sus faenas en el campo; y de sus seis hijos; haciendo la vida propia de un pueblo de las de su sexo”.

La idea de que la violencia es conocida por todos y que no podrá ser sepultada por eufemismos como “desaparecido”, la encontramos en muchos testimonios, como el de Romualda Garulo, que ejercía de voz de la memoria de las historias familiares. Ella recordaba que “se habla en el expediente de fallecimiento, más lo cierto es que, a mediados del mes de agosto de 1936, se presentaron en casa unas cuantas personas, que obligaron a mi esposo y a nuestros dos hijos Emilio y José de 24 y 21 años respectivamente, a que se levantasen de la cama y los acompañasen, apareciendo días después el cadáver de mi esposo y no habiendo sido posible encontrar hasta el presente el de mis dos hijos. Comprenderá el Tribunal la situación de terror en que se desenvolvía nuestra actividad familiar”.

Entrevista al Frente Antiimperialista, por Odio de Clase

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Nota: ODC ha realizado esta entrevista al Frente Anti-Imperialista, del cual Halk Cephesi (Frente Popular) de Turquía es un impulsor entre otros, con el fin de conocer más sobre el mismo y aportar luz a cuestiones que generan mucho debate y confusión en el movimiento comunista y revolucionario internacional. Halk Cephesi organiza cada año un simposio internacional anti-imperialista. La idea del frente anti-imperialista mundial nació allí hace un par de años y al final lo constituyeron el año pasado. Desde ODC agradecemos a los camaradas del Frente Anti-Imperialista por dicha entrevista.

 

– ODC. ¿Qué es el Frente Anti-Imperialista? ¿Qué objetivos persigue y que planteamientos políticos e ideológicos tiene? ¿Quiénes pueden formar parte del Frente Anti-Imperialista?
FRENTE ANTI-IMPERIALISTA. El Frente Anti-Imperialista ha sido formado en el Simposio Contra la Agresión Imperialista Contra el Pueblo en el año 2014. Es una alianza internacional anti-imperialista que se compone de 15 organizaciones e  individuos. El objetivo es construir unidad y frente único de lucha de todos los pueblos oprimidos en el mundo contra las agresiones e  intereses de las fuerzas imperialistas y fascistas. El Frente Anti-Imperialista es una unión que cubre todas las instituciones contra el imperialismo y la agresión imperialista.

“El Frente Anti-Imperialista es … una alianza internacional anti-imperialista. El objetivo es construir unidad y frente único de lucha de todos los pueblos oprimidos en el mundo contra las agresiones e intereses de las fuerzas imperialistas y fascistas.”

– ODC.  La situación actual es el mundo es muy complicada, especialmente para los países y pueblos oprimidos, y presenta una maraña de contradicciones e intereses que es complicado de entender y analizar. ¿Cómo ve y que análisis hace el Frente Anti-Imperialista de la situación actual en el mundo? ¿Cuáles son las principales contradicciones existentes actualmente? ¿Cómo es la situación actual de la  contradicción entre los países imperialistas y los países oprimidos?
FRENTE ANTI-IMPERIALISTA. Si echamos un ojo a la situación actual en el mundo desde el punto de vista de la lucha de clases, ella realmente no es tan complicada. Un análisis importante del Frente Anti-Imperialista es que, aunque los imperialistas chocan uno contra el otro de vez en cuando, siempre llegan a un acuerdo cuando se trata de oprimir el pueblo. Partiendo de este análisis podemos ver que la contradicción principal en el mundo es la contradicción entre el imperialismo y el pueblo oprimido. La contradicción entre el imperialismo y el pueblo oprimido será complementado por el apoyo de los colaboracionistas con el imperialismo en los países oprimidos.

“Un análisis importante del Frente Anti-Imperialista es que, aunque los imperialistas chocan uno contra el otro de vez en cuando, siempre llegan a un acuerdo cuando se trata de oprimir el pueblo. Partiendo de este análisis podemos ver que la contradicción principal en el mundo es la contradicción entre el imperialismo y el pueblo oprimido.”

– ODC. Actualmente el movimiento revolucionario y anti-imperialista en el mundo está muy disperso y dividido. Una cuestión que genera mucha división y debate es en torno a si hay un único bloque imperialista comandando por EEUU y sus aliados; o si hay dos bloques imperialistas, uno comandado por EEUU y sus aliados y otro comandado por Rusia y China. ¿Qué posición tiene el Frente Anti-Imperialista sobre esta cuestión cardinal?
FRENTE ANTI-IMPERIALISTA. Hay dos bloques imperialistas. Uno liderado por EEUU y sus socios y el otro por la UE con todas las contradicciones que lleva por dentro. Rusia y China son países capitalistas que actúan acorde con sus propios intereses regionales. Aun así, no podemos decir que esos dos países forman otro bloque imperialista diferente. Si analizamos su proceso de desarrollo del capitalismo interno, veremos que no son suficientemente potentes como para ser imperialistas.

“Hay dos bloques imperialistas. Uno liderado por EEUU y sus socios y el otro por la UE con todas las contradicciones que lleva por dentro. Rusia y China son países capitalistas que actúan acorde con sus propios intereses regionales”.

– ODC. Independiente de que Rusia y China sean catalogadas de imperialistas o no, lo que está claro es que son estados capitalistas emergentes que actúan exclusivamente en función de sus intereses geopolíticos y económicos y que su ayuda a países oprimidos como Siria, Venezuela, etc. siempre esta condicionada a sus intereses. ¿Qué posición tiene el Frente Anti-Imperialista sobre Rusia y China? Actualmente hay una parte de la izquierda mundial que defiende que Rusia y China son anti-imperialistas y que estas naciones deben comandar el frente anti-imperialista mundial. ¿Qué opina el Frente Anti-Imperialista sobre esta cuestión?
FRENTE ANTI-IMPERIALISTA. La lucha anti-imperialista la puede llevar solo la lucha unida del pueblo oprimido. Rusia y China desarrollan las relaciones políticas y económicas dentro del marco de sus intereses regionales. No es posible pensar que esos dos países podrían liderar el Frente Anti-Imperialista y la lucha anti-imperialista.  La base de la lucha anti-imperialista es el pueblo oprimido. Si un pais entra en conflicto con el imperialismo para salvar a sus propios intereses o tiene contradicciones con el imperialismo, no quiere decir que necesariamente forma parte de la lucha anti-imperialista. En el caso de resistir a la agresión imperialista, los oprimidos lo pueden apoyar en distintas formas pero siempre dentro del marco del derecho a la autodeterminación y a la resistencia anti-imperialista.

“La lucha anti-imperialista la puede llevar solo la lucha unida del pueblo oprimido. Rusia y China desarrollan las relaciones políticas y  económicas dentro del marco de sus intereses regionales. No es posible pensar que esos dos países podrían liderar el Frente Anti-Imperialista y la lucha anti-imperialista. La base de la lucha anti-imperialista es el pueblo oprimido. Si un país entra en conflicto con el imperialismo para salvar a sus propios intereses o tiene contradicciones con el imperialismo, no quiere decir que necesariamente forma parte de la lucha anti-imperialista. En el caso de resistir a la agresión imperialista, los oprimidos lo pueden apoyar en distintas formas pero siempre dentro del marco del derecho a la autodeterminación y a la resistencia anti-imperialista “.

 

– ODC. Especial importancia tiene actualmente la guerra en Oriente Medio: Siria, Palestina, Pueblo Kurdo por el lado de los agredidos y EEUU, Israel, Turquía , monarquías árabes feudales en el lado de los agresores. ¿Cuál es la posición del Frente Anti-Imperialista sobre la situación en Oriente Medio?.
FRENTE ANTI-IMPERIALISTA. Oriente Medio es una región en la que las divisiones artificiales y las contradicciones entre los países imperialistas existen durante décadas. Los pueblos fueron divididos y enfrentados unos contra los otros. La principal contradicción en esta región es la del pueblo oprimido y el imperialismo. El eje del imperialismo estadounidense y sus colaboracionistas locales en un lado y el pueblo en el otro. La libertad de los pueblos en el Oriente Medio será posible siempre y cuando la unidad de los pueblos derroque al imperialismo y sus colaboracionistas. Hoy en día se colabora con el imperialismo dentro del marco de llamar ISIS el enemigo principal. Hacer alianzas con el imperialismo contra el  ISIS no traerá la libertad a los pueblos de Oriente Medio. Solo la lucha unida del pueblo contra el imperialismo y sus socios, los que alimentan y apoyan al ISIS, puede traer la victoria.

“Oriente Medio es una región en la que las divisiones artificiales y las contradicciones entre los países imperialistas existen durante décadas.  Los pueblos fueron divididos y enfrentados unos contra los otros. La principal contradicción en esta región es la del pueblo oprimido y el imperialismo. La libertad de los pueblos en el Oriente Medio será posible siempre y cuando la unidad de los pueblos derroque al imperialismo y sus colaboracionistas. Hacer alianzas con el imperialismo contra el  ISIS no traerá la libertad a los pueblos de Oriente Medio. Solo la lucha unida del pueblo contra el imperialismo y sus socios, los que alimentan y apoyan al ISIS, puede traer la victoria.”

– ODC. ¿Cómo puede el movimiento revolucionario y anti-imperialista mundial enfrentar al imperialismo y las guerras de agresión contra los países y pueblos oprimidos? ¿Qué propuestas realiza el Frente Anti-Imperialista de cara ha organizar la lucha y resistencia al imperialismo en el mundo? ¿Qué importancia da el Frente Anti-Imperialista a lograr la máxima unidad del movimiento revolucionario y anti-imperialista mundial? ¿Esta unidad sobre que principios y planteamientos ha de estar basada?
FRENTE ANTI-IMPERIALISTA. La respuesta del movimiento anti-imperialista mundial, sin duda sería apoyar la resistencia de los pueblos oprimidos. Organizar esta lucha se debería realizar a base del fortalecimiento de esta unidad y de la calidad de la misma incluso si este apoyo es gradual. La solidaridad de la que hablamos debería empezar en nuestros propios países y luego expandirla por el mundo apoyando a los pueblos en lucha de manera activa. El crecimiento de la lucha depende del apoyo que tenga en los países miembros del Frente Anti.Imperialista. El principio más importante del Frente es involucrar al pueblo en la lucha común contra la agresión imperialista y en tomar una actitud concreta contra el imperialismo. El imperialismo confunde al pueblo con su agenda y el pueblo no distingue entre los enemigos y los amigos. Es necesario aclarar los términos del imperialismo. Por tanto, uno de los principios básicos de la unidad del Frente es que debería unir al pueblo contra el imperialismo y sus colaboracionistas y evitar que los pueblos se hagan enemigos entre ellos.

“El principio mas importante del Frente es involucrar al pueblo en la lucha común contra la agresión imperialista y en tomar una actitud concreta contra el imperialismo. El imperialismo confunde al pueblo con su agenda y el pueblo no distingue entre los enemigos y los amigos. Es necesario aclarar los términos del imperialismo. Por tanto, uno de los principios básicos de la unidad del Frente es que debería unir al pueblo contra el imperialismo y sus colaboracionistas y evitar que los pueblos se hagan enemigos entre ellos.”

 

 

http://odiodeclase.blogspot.com.es/2015/11/entrevista-de-odc-al-frente-anti_13.html

Un sacerdote de Los Jerónimos de Madrid pide un golpe de Estado contra el comunismo

iglesia

 

“Un 18 de julio de 1936, las emisoras de radio anunciaban un levantamiento en África. Al frente de este alzamiento estaba un joven general, Francisco Franco. El alzamiento fue necesario, España estaba en peligro, una ideología procedente del infierno quería estrangular a la patria. El comunismo… Es lamentable que en la actualidad no haya ningún hombre valiente que dé un paso adelante en la situación actual de España”.

Son palabras de Juan Manuel Rodríguez de la Rosa, sacerdote de la iglesia de Los Jerónimos de Madrid, pronunciadas este sábado durante la misa fascista que se celebra en el templo cada año en honor de los ‘caídos por Dios y por España’ en la Guerra Civil, y que contó con la asistencia de lo más granado del fascio nacional.

El cura se lamentó de que el franquismo no pudiera erradicar de raíz esta ideología: “El comunismo fue vencido, fue aplastado. Pero fue inevitable que el germen que dio origen a ese odio a España y la fe católica siguiera vivo. Ese germen nunca fue destruido y como serpiente que se arrastra por el suelo permaneció esperando poder terminar su labor y sólo lo pudo hacer cuando falleció el ultimo gran estadista católico español. El caudillo Franco”.

Un policía arranca la oreja a un joven de un porrazo

mosso

 

El 4 de noviembre un mosso d’esquadra tuvo que declarar en el juzgado de instrucción número 3 de Barcelona acusado de partirle la oreja a un joven de un porrazo durante las manifestaciones por el desalojo de Can Vies en mayo del año pasado.

La víctima tuvo que ser intervenida quirúrgicamente para recomponerle la oreja lesionada.

El joven agredido no tenía nada que ver con las manifestaciones de Can Vies, dado que cuando resultó herido se limitaba a regresar del trabajo a su casa en bicicleta.

Aseguró que recibió el porrazo del policía imputado, sin mediar palabra, cuando cruzaba con su bicicleta una plaza del barrio barcelonés de Sants, próxima a un lugar donde las manifestaciones contra el desalojo del centro okupa de Can Vies estaban derivando en cargas policíales y porrazos a todo el que se movía.

Por su parte, el policía autonómico ha reconocido ser el autor de la agresión, pero ha alegado ante el juez que fue sin querer. Mala puntería. El golpe iba dirigido a las piernas, como establecen los protocolos policiales, para dispersarlo.

Por mala suerte una compañera de su unidad se cruzó en la trayectoria de la porra, por lo que él perdió el equilibrio y el tremendo golpe acabó impactando en la oreja del joven.

La compañera del policía y el cabo que dirigía la unidad han declarado como testigos ante el juez con las típicas mentiras propias de estos casos. Con sus falsedades han querido corroborar la inverosímil versión del policía denunciado y han afirmado que la culpa -como siempre- es de la víctima porque se dirigió a ellos con insultos y actitud amenazante.

Sin embargo, unos bomberos fuera de servicio que estaban tomando algo en la plaza y una vecina que observó la escena desde su balcón, coinciden en que los policías mienten. La víctima no se encaró en ningún momento con los policías y que en la plaza no había disturbios cuando ocurrió la agresión.

El cabo ha añadido que, tras la lesión, se ofreció asistencia sanitaria al herido pero este la rechazó, mientras que el agredido niega que los mossos le propusieran facilitarle atención médica.

Además de los tres mossos d’esquadra, también declararon ante el juez el autor de las fotografías en las que se basa la querella, quien hoy ha ratificado que captó con su cámara la secuencia del golpe tal y como sucedió, sin montajes ni saltos temporales.

PANRICO PAGÓ A UGT Y CCOO PARA IMPONER LA PAZ SOCIAL ANTE LOS ERE’S

Esperando que sea del interés de nuestros lectores y lectoras, a continuación detallamos el artículo firmado por tres trabajadores y dos militantes sobre los pagos realizados por la empresa Panrico a los sindicatos de CCOO y UGT.

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El 16 de octubre de 2015 la Audiencia Nacional sentenciaba[1] a Panrico-SAU a indemnizar a CCOO por haberle cortado la financiación acordaba en el 2011 de 30.000€ por año, dos liberaciones completas más extras. Pero en el texto de la Audiencia sale todo el preparativo de la dirección de Panrico y las direcciones de CCOO y UGT para imponer los dos ERE’s a los trabajadores/as: cientos de despidos y una brutal rebaja salarial para dejar la empresa a punto para la venta a Bimbo.

 

Panrico pone precio al compromiso de CCOO y UGT

 

El 5 de abril de 2011 la dirección de Panrico suscribe un acuerdo con la Federación Agroalimentaria de CCOO (FEAGRA-CCOO), UGT no quiere firmar otro similar. El texto analiza la “situación difícil” de la empresa y “el importante papel a desempeñar por los trabajadores para afrontar los retos a los que ha de enfrentarse en los próximos años” (¡vaya eufemismo!), y para “contribuir a la mejora del clima laboral” es “necesario dotar de medios suficientes a la legítima representación de los trabajadores”. El objetivo de esos recursos a CCOO es la “búsqueda constante de soluciones negociadas a cuantas controversias pueden surgir en el  devenir de las relaciones laborales”. Estos “medios suficientes” tienen “la finalidad de garantizar el desarrollo de manera efectiva de la labor (…) de CCOO dirigida a la consecución de los objetivos reseñados en el presente acuerdo”, son: 1) dos “liberados institucionales”  a tiempo completo, con todos los derechos y garantías; 2) “PANRICO aportará a dicha Federación la cuantía de 30.000 € al año”, y esa cantidad se actualiza con el IPC; 3) “los gastos derivados de las reuniones entre CCOO y la empresa se hace cargo PANRICO”.

 

O sea, cuando la empresa tiene dificultades económicas decide gastar una importante cantidad adicional en financiar a los dos sindicatos mayoritarios. Pero esa cantidad tiene por objetivo comprar la paz social: Con lo que retrocedan los trabajadores, se recuperará la inversión con creces, ¡una buena inversión empresarial!

 

Y por si no fuera claro el objetivo de la empresa con el acuerdo, el 6 de junio de 2013,  la empresa deja de pagar el dinero acordado a CCOO y le escribe: “el citado acuerdo definía el marco de colaboración entre PANRICO y la FEDERACION AGROALIMENTARIA DE CCOO para que esta desarrollase adecuadamente su actividad sindical, sobre la base del diálogo, la negociación y la paz social entre las partes.” y considera que CCOO está incumpliendo su parte cuando por ejemplo impugna la aplicación del Convenio Colectivo de Catalunya. Panrico propone a CCOO darle 10.000 € para liquidar definitivamente el acuerdo y “renegociar” uno nuevo. Pero CCOO no acepta y exige sus 30.000.

 

La empresa dice claramente ante el juez que el acuerdo firmado con CCOO “fue un acuerdo mercantil”, que se trata de un “contracto de servicios” y que una parte vulneró su contenido. UGT que si firmó todos los acuerdos recibe íntegros dinero y liberados hasta el día de hoy. La sentencia reconoce que “la empresa extinguió unilaterlamente el contrato como penalización por la negativa del sindicato demandante a alcanzar acuerdos con la empresa.”. Pero da la razón a CCOO que dice que no fue un acuerdo mercantil sino una “mejora de derechos sindicales”, que “una cosa es dialogar y otra alcanzar acuerdos, puesto que si lo hubiera hecho, se habría convertido en un sindicato rehén de la empresa a cambio de un precio”.

 

CCOO intenta imponer paz social hasta el último instante

 

Pero así como dialogar no implica acordar, tampoco querer imponer la paz social supone conseguirlo. CCOO intentó por todos los medios imponer la paz social, pero no consiguió doblegar la resistencia de los trabajadores/as. La secuencia no deja lugar a dudas: El 10 de octubre se firma un acuerdo[2] en presencia del propio Gila, UGT y CCOO (incluido el presidente del comité de empresa de Sta. Perpètua),. En el punto 5 dice: “las partes se comprometen a negociar en un marco de buena fe, procurando el mantenimiento de la paz social”; en el 6: “El presente acuerdo supone la no convocatoria de la huelga objeto del presente conflicto”; en el 7: “La parte social se compromete a que no se desarrolle ninguna jornada de huelga que se inicie el 13 de octubre, para lo que harán las gestiones que en su caso corresponda.” y el punto 8: “En el supuesto que en algún centro de trabajo llegase a desarrollar alguna jornada de huelga que se inicie el 13 de octubre, el presente acuerdo quedará sin efecto”. ¡Faltaban tan solo tres días para el inicio de la huelga! Efectivamente la siguiente reunión ya se hace sin los representantes de CCOO, porque la dirección de CCOO en Sta Perpètua -a pesar de que lo intenta- no consigue imponer la desconvocatoria de la huelga.

 

Pero esa actitud continúa a lo largo de todo el conflicto: aislamiento de la huelga de Panrico del resto de movilizaciones (Alston…); negar el apoyo material a la caja de resistencia; negativa a pagar el autocar para viajar a Madrid en juicios por el ERE, a pesar que la gran mayoría eran afiliados/as; firma de tres delegados de CCOO del EREs que castigaba especialmente a la planta de Sta Perpètua en huelga, uno de ellos es el tal Argimiro[3], delegado LOLS estatal de CCOO; maniobra para aplazar el juicio del 20 de marzo; denuncia pública brutal de la CONC contra los trabajadores/as del 24 de marzo; y por si fuera poco la denuncia explícita del Jefe de los abogados del Interfederal de CCOO Enrique Lillo el 24 de setiembre de 2014[4], publicando las cartas en la que demuestra las presiones y amenazas que ha sufrido desde FEAGRA-CCOO para que dejara en indefensión a los trabajadores/as en plena huelga indefinida. No hay ninguna duda: la dirección de CCOO ha defendido con uñas y dientes su parte del trato con Panrico, traicionando la lucha de los y las trabajadoras…

 

¿Cuando se desprende Panrico de Argimiro? Dice la sentencia: “La empresa consintió que el sr Argimiro estuviera relevado hasta la conclusión del despido colectivo.” La empresa le quita la representatividad y le obliga a volver al trabajo, “inmediatamente después de la negativa de CCOO a firmar el acuerdo de 19-05-2015”, no mientras va firmando los ERE’s: Roma no paga traidores.

 

¿Cuánto valía la traición a la huelga indefinida de Sta. Perpètua: ¿30.000€ o más?

 

En una de esas cartas que publicó el abogado de CCOO Enrique Lillo, fechada en 7 de julio de 2014 y dirigida al Secretario General de FEAGRA le dice:

 

“… se dice que la empresa ha efectuado alguna donación o aportación a la Federación, aunque esta no está vinculada al desistimiento del pleito.

No obstante, si ello fuera cierto, estas donaciones podrían interpretarse como donaciones remuneratorias, lo cual implicaría que el asunto podría tener una dimensión penal, cuya trascendencia no debo esconderte.”

 

Sería estraño que el abogado de CCOO no supiera del acuerdo Panrico FEAGRA- CCOO de fecha 5 de abril de 2011, más cuando es el abogado para la reclamación de ese dinero en el reciente juicio. ¿A qué cantidades se refiere Lillo en plena huelga indefinida de Sta. Perpètua?

Los afiliados/as de Panrico de CCOO ante el escándalo que suponen los contenidos publicados por Lillo se dirigieron a CCOO para pedir explicaciones, pero lo que encontraron fueron desprecio y amenazas, sin que se hayan tomado medidas ni sobre las presiones contra el abogado ni sobre la posible financiación que podía ser motivo de denuncia penal.

 

¿Daños morales a CCOO o a los trabajadores/as?

 

La sentencia condena a Panrico a pagar a CCOO los 3 años a razón de 30.000 + IPC. Pero también le reconoce 6000euros por daños morales. Al sr Argimiro le asigna 4322’34 € por el “daño patrimonial importante” que supone reatirarle su liberación “obligándole a trabajar en vez de representar a sus compañeros” ¡a razón de 58’41€ por día a lo largo de 74 días hábiles! Y también una indemnización por daños morales de 1000€.

 

Leer esta resolución y lo ocurrido a lo largo de estos años en los que se imponen 2 terribles ERE’s a los trabajadores (cientos de despidos y recortes brutales de salario)  provoca rabia y un daño moral terrible. Es immoral lo ocurrido y parece increible que CCOO tenga la cara dura de reclamar el dinero con el que la patronal exigía que impusiera el silencio de los trabajadores/as. La empresa se preparó para los ERE’s atando en corto a CCOO y UGT con la compra de la paz social. Los trabajadores/as tuvieron que salir a luchar por sus puestos de trabajo contra la empresa, la Generalitat, las direcciones de CCOO y UGT. Por ello es más asombroso aún la capacidad de estos poco más de 200 trabajadores/as que resistieron ocho meses de huelga contra tan poderosos enemigos coaligados. Esa lucha, que al final tuvo que dejar la huelga pero no cedió en la firma que tanto buscaban y necesitaban ellos, es lo que explica las dificultades que tienen para cerrar el conflicto, porque pisotearon tantos derechos de los trabajadores/as que necesitaban que alguien pasara página para olvidar lo ocurrido. Pero no lo han conseguido y la lucha sigue para recuperar puestos de trabajo y condiciones laborales perdidas.

 

6 de noviembre de 2015

Agustín Cintas Dueñas, trabajador de Panrico.

Mª Carmen Torres Tejada, trabajadora de Panrico.

Jacinto García Vega, trabajador de Panrico

Carlos Rodríguez Pérez, Lucha Internacionalista.

Josep Lluís del Alcázar Fabregat, Lucha Internacionalista.

[1]    http://luchainternacionalista.org/IMG/pdf/2_san-social_16-10-15_261-2015_ricardo_bodas_ccoo_-_panrico_acuerdo_pago_de_facturas_y_otros_servicios_.pdf

 

[2]    Citado en la sentencia del TSJC.  http://luchainternacionalista.org/IMG/pdf/sentencia_2790-2015-1panrico_tsjc.pdf

[3]    Argimiro: es uno de los “liberados institucionales”, se trata de José Oliva de Puente Genil, el otro liberado institucional de CCOO demandante es Pedro Izquierdo de Sta. Perpètua, aunque deja las indemnizaciones para cuando se vea su despido.

[4]    Reproducimos cartas de Enrique Lillo colgadas en el bloc deLópez Bulla http://luchainternacionalista.org/spip.php?article2642&var_mode=calcul